Tu tienda pública
Cada taller tiene un escaparate propio en /forge/tu-taller/store. No hace falta montar
nada: existe desde el primer día, y se llena solo con los productos que marcaste como
activos.
Configúrala
En Tienda eliges tu nombre comercial, tu logo, tu color de acento, tu teléfono de contacto y el mensaje que ve quien llega. También si está abierta o no: cerrarla es un interruptor, no borrar los productos.
El esquema de color de tu panel se propaga a la tienda, así que lo que ves al configurar es lo que ve tu cliente.
El enlace nombra al taller, no a ti
Si trabajas en el taller de alguien más, tu enlace de tienda sigue siendo el del taller que estás visitando, no el de tu usuario. Parece obvio; no lo era, y hubo una versión en la que un empleado compartía un enlace que llevaba a una tienda vacía.
Qué pasa cuando alguien compra
El cliente arma su carrito y deja sus datos. No paga ahí: se genera un ticket en tu bandeja y tú decides el precio final. Ver Tickets y cotizaciones.
Los clientes no pueden subir archivos desde la tienda. La cuota de almacenamiento la paga el taller, y quien la gastaba era cualquiera que abriera el escaparate. Si necesitas el modelo del cliente, pídeselo por el canal que ya usas y súbelo tú desde el ticket.
El portal de seguimiento
Cada ticket tiene un enlace público de seguimiento que puedes mandarle a tu cliente. Ahí ve en qué estado va su pedido y en qué máquinas se está produciendo, sin cuenta ni contraseña.
Es el enlace que te ahorra el «¿ya está?» de cada dos días.
Anticipos con tarjeta
Desde una cotización puedes pedir un anticipo con tarjeta. El cliente paga en una página de Stripe y el dinero llega a tu cuenta, no a la nuestra: Runa Forge no se queda comisión de plataforma.
Lo que sí se descuenta es lo que Stripe cobra por procesar, directamente en tu cuenta, y lo ves estimado antes de emitir el cobro. Requiere una suscripción de pago activa y tu cuenta de Stripe conectada — ver Plan, límites y cobros.