Máquinas y mantenimiento

Dar de alta tus impresoras no es obligatorio para cotizar —el costo por hora sale de la pantalla Taller, no de aquí— pero sí para producir: el tablero de la cola de impresión reparte piezas entre máquinas, y sin máquinas no hay dónde repartirlas.

Dar de alta una impresora

En Máquinas, cada una lleva nombre y modelo. El nombre es el que vas a ver en el tablero, así que ponle el que usas en el taller: «la de la ventana» funciona mejor que «Impresora 2» si es como la llamas de verdad.

Las máquinas no son un muro de plan. Desde el plan Forge Taller no hay tope: si tienes nueve impresoras, das de alta nueve. Lo que escala con el plan son los usuarios y el almacenamiento, no el fierro.

Horas y mantenimiento

Cada máquina acumula horas y cada tarea de mantenimiento —engrasar ejes, cambiar boquilla, tensar bandas, limpiar ventiladores— tiene su propio contador desde la última vez que la atendiste.

Cuando una tarea se pasa de su intervalo, la máquina te lo dice en su fila. No es una alarma que bloquee nada: es la diferencia entre cambiar una boquilla el martes y perder una impresión de catorce horas el jueves.

Marca la tarea como hecha y su contador vuelve a cero. Sólo el de esa tarea: las demás siguen contando desde donde iban.

Estado de la máquina

Una máquina puede estar libre, imprimiendo o en mantenimiento. Mientras tenga piezas asignadas en el tablero, no puedes cambiarle el estado a mano: primero saca el trabajo que tiene encima. Es a propósito — una máquina marcada como libre con tres piezas asignadas es una mentira que el tablero acabaría creyéndose.

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